Siempre vuelvo a la orilla, mi tema mas recurrente.Alguna vez he pensado que ya he retratado demasiados amaneceres, demasiadas puestas de sol.Pero no, siempre encuentro algo distinto, algo que antes no había sentido. Quizas se deba a esa sensación atávica que sentimos por la mar las gentes que somos de "secano". Yo vi la mar por primera vez cuando ya tenía 20 años, un amanecer en El Saler, en Valencia. Recuerdo que me quedé sentado en la arena durante horas. Y desde entonces me sigue cautivando.